Muchas personas empiezan una negociación sin plantarse un objetivo previamente. Hay dos reglas muy sencillas:
- Tienes que tener muy claro lo que quieres y hasta qué punto estás dispuesto de ceder.
- Tienes que tener alternativas que te permitan no aceptar si no logras lo que buscas.
No es complicado, en teoría. Simplemente tienes que tener esos dos puntos atados y vencerás.
Foto de Adobe Stock





