He estado molesto con personas. No me ha gustado su forma de actuar y hablar. He dejado pasar 48 horas y seguía cabreado.
Llegó el día donde tuve que comentarlo. De forma directa y sin filtros.
Fue positivo. Salí totalmente aliviado.
En ocasiones es bueno comentar cosas desagradables. No es bueno tragarlo todo para dentro.