Siendo consciente que me la estoy jugando por el ritmo que estoy llevando, recientemente he dicho “no” a un cliente. Dejaba de ser rentable la labor que estaba haciendo por él y cada vez me pedía más.

“Pués hasta aquí hemos llegado” me dije y le llame para decirle que este mes iba a ser el último en el que iba a prestarle servicios. Evidentemente no lo iba a dejar tirado e iba a cumplir con lo pactado. La sorpresa fue triple.

  1. El servicio contratado era la doble facturación que tenía en mente por lo que ya era más atractivo económicamente de lo que tenía en la cabeza.
  2. Me ofreció además un aumento del 20% sobre lo pactado, subiendo la facturación aún más. Pensaba que iba a cobrar 400€ pero al final son 1.100€.
  3. Dos días más tarde me explico el nuevo proceso que iba a llevar conmigo para reducir la comunicación y hacer la labor más efectiva.

En ocasiones por miedo no nos atrevemos a decir “no”. Pueden salir muy cosas positivas como puedes ver de mi caso. Al final voy a “aguantar” un poco más. La verdad es que me ha puesto las cosas fáciles para seguir. A ver qué tal va el tema las próximas semanas…

Foto de Adobe Stock

26 octubre, 2019
Woman crying sad love emotion feelings. Retro style

El efecto sorprendente que puede tener decir que “no”

En estos momentos padezco un poco el Síndrome de Superman. Quiero llegar a todo y tengo la sensación que lo estoy consiguiendo (que es peor).
10 septiembre, 2016
Young woman showing her denial with NO on her hand

Aprender a decir NO

¿No te da tiempo nunca a hacer nada porque no paras de hacer cosas para terceros? Tiene fácil solución. Aprende a decir “No”.