Mis rutinas no son mi cárcel sino más bien mis pilares. Da igual que sean vacaciones o no, las sigo haciendo.
Pero hago pequeñas modificaciones:
Levantarme a las 6 en vez de las 5.30 horas.
Bueno, en realidad eso es la única.
Por lo demás es lo mismo: vaso de agua, café, redactar un post, Duolingo, ejercicios bodyweight.
A las vacaciones se suma media jornada de trabajo este verano. Un poco diferente pero tampoco mal.