Química. Básicamente son las hormonas dentro de tu cuerpo que según su mezcla te hacen sentir bien, mal, estresado, feliz, etc. En ocasiones sientes que no tienes las cosas bajo control porque tu cuerpo funciona en autopiloto y no te deja tomar decisiones sobre tu estado de ánimo. Eso no tiene que ser siempre así.
Por lo menos en mi caso he descubierto algunas estrategias reconvertidas en reglas sencillas que me permiten retomar control sobre cómo me siento.
El trabajo ocupa la gran mayoría de nuestra vida. Hay que encontrar formas en que no se convierta en un problema. Sobre todo el tiempo que pasamos en casa con nuestros seres queridos tiene que estar 100% centrado en ellos. Si no está siendo el caso, tienes que buscar la forma para lograrlo. No es una opción, es tu obligación.
Foto de Fotolia | @Jenny Sturm