Hay una cosa muy sencilla que puedes hacer para ganar en productividad. Consiste en planificar tu día la noche antes de irte a la cama.
Suena como algo demasiado básico para que no lo esté haciendo todo el mundo. Muchos igual no son conscientes de lo potente es este pequeño detalle.
Lo normal es empezar el día de forma desorientada. Sacas alguna lista (si la tienes) y la repasas para ver por dónde vas. Mientras tanto te distraes y haces algo que lo único lo que te hace es perder el tiempo de forma innecesaria.
En cambio si has hecho una planificación la noche antes de acostarte te levantas como un reloj. Tienes 100% claro lo que son las prioridades del día y desde el momento que te pones a trabajar ejecutas tus tareas como un robot. No tienes que pensar lo que hay que hacer porque eso ya lo has hecho antes de irte a dormir.
Este pequeño hábito te puede hacer ganar un día en vez de perderlo. No lo hago siempre pero sobre en semanas de mucho estrés puede resultar increíblemente efectivo.
Haz la prueba y verás. Ya me contarás. Si no te funciona, prueba lo contrario.
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