Deja de compararte con los demás para ser más feliz

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Deja de compararte con los demás para ser más feliz

Gestreifte Muster aus Licht und Schatten auf dem Rasen eines Golfplatzes

Según estudios los países más ricos del planeta no son necesariamente aquellos con los habitantes de mayor felicidad. El dinero no lo consigue todo aunque tampoco hace daño. No tenerlo para cubrir necesidades básicas sin duda no ayuda a ser una persona feliz.

El problema del dinero surge cuando supuestamente ya lo tienes todo. Ahí es cuando empieza a querer tener incluso más. Si tienes un Porsche Boxster miras con envidia a tu vecino que tiene un Porsche Carrera 911. Incluso los propietarios de este coche estrella no se llegan a conformar. Aspirarán por tener un Ferrari algún día. Seguramente el circulo vicioso no se acaba ahí.

Atacando la raíz del problema nos encontramos con una gran debilidad del ser humano. Nos comparamos siempre con los demás. Así lo explica Dan Ariely en su libro que acabo de empezar. He generado varias ideas para mis proyectos pero en realidad lo puedes aplicar a tu vida en general.

Los pobres se comparan con los ricos. Y los ricos por otra parte con los súper ricos. Personas como Warren Buffet parecen que han descubierto este “secreto” de la felicidad. Sigue viviendo en su casa de toda la vida en un vecindario que no es conocido por albergar a las estrellas o famosos de la ciudad. Así lo puedes leer en su biografía.

Evidentemente esto es únicamente una parte. También un estudio de Harvard indica que la clave de la felicidad no es necesariamente el dinero. Dejar de compararse con los demás no será para nada fácil pero probablemente un primer paso para conformarse con lo que tenemos y no ser infeliz por lo que nos falta (teniendo ya mucho).

Foto de Fotolia | @Smileus

Carlos Bravo
Carlos Bravo
Carlos Bravo es padre de 3, emprendedor en serie, autor de libros, maratoniano y blogger que publica todos los días en diferentes bitácoras. ¿Por qué hacer menos si se puede hacer más? Feliz. De momento por lo menos.

1 Comment

  1. ¡Hola Carlos!

    Justo comenzaba a leer este artículo y me sonaba muy familiar con la parte final del post que publicaste ayer en Marketing Guerrila.

    Yo soy de la opinión de que el ser humano necesita compararse en todo momento. Al fin y al cabo, desde el sentido estricto de la palabra, medir el dinero que tenemos en el banco no deja de ser una forma de comparación.

    El problema, claro está, radica en cómo te tomes el asunto. Beber una Coca-Cola no está mal, pero pasarse el día bebiendo puede dañar tu salud. De la misma forma, analizar tu posición actual no es nada malo. El problema viene cuando lo haces con el objetivo de batir a alguien. Y el caso del Porsche que comentas, no deja de ser un ejemplo de competición para ver quién tiene el coche más grande.

    Aún así, estoy muy de acuerdo contigo en que las comparaciones son odiosas y que son algo que lastran nuestra felicidad.

    Por cierto, ayer vi la película Jobs protagonizada por Ashton Kutcher. Sino la has visto, te la recomiendo. Es cierto que podría ser mejor, pero algunos diálogos que se escuchan en la película dejan algunas nociones muy interesantes de la filosofía de Steve Jobs y son bastante motivadoras.

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