Coches rápidos, casas de lujo, fiestas inolvidables… Así o parecido se imaginan algunos su vida dentro de un futuro no muy lejano. Están dispuestos a sacrificar mucho o incluso todo por ello. Piensan que una vez que tengan acumuladas todas esas riquezas podrán por fin ser felices.
La Universidad de Harvard realizó un estudio investigando la felicidad. Una de las principales conclusiones es que se hay que elegir activamente ser feliz.
- Haz cosas para los demás.
- Céntrate en las cosas que se te dan bien y menos en lo que te cuesta.
- Cuídate, tanto física- como mentalmente.
Fíjate en Steve Jobs. Ha logrado cosas que otros no consiguen en 10 vidas acumuladas. Ha sacrificado vivir para realizar su sueño. Incluso su propia familia ha tenido que dar un paso atrás para que pueda llegar antes a tener éxito. Hoy es el hombre más rico en el cementerio. Todo su dinero no le ha impedido tener que irse demasiado temprano.
Siempre cuando te obsesiones con riquezas de este planeta, recuerda que en el más allá (o lo que sea) todas estas no te servirán. No ates tu felicidad a ellas sino decídete activamente por ella. Recuerda que puedes ser el hombre (o mujer) más rico del mundo sin tener necesariamente demasiado dinero. Depende de tu decisión.






1 Comment
La pregunta que habría que hacerse es si realmente personas como Steve Jobs fueron felices durante su vida. Últimamente mencionas por Twitter el caso de Elon Musk, el cual es una persona que también admiro y que se supone que está destinado a ser el próximo Jobs.
Su caso, también creo que son las ganas de llevar un sueño al extremo. Y tan al extremo que es capaz de apartar a su familia y llevar a sus empleados a jornadas interminables por conseguirlo.
La pregunta es, ¿hace falta tanto para ser realmente feliz?
El otro día, siguiendo con el tema, leí un artículo en el periódico El País que puede interesarte Carlos: http://elpais.com/elpais/2016/07/13/ciencia/1468437657_783090.html
¡Un abrazo!