Tienes que vivirlo en primera persona para creértelo. ¿Cuántas veces has escuchado ya que todo está en tu cabeza? ¿Qué la mente es el músculo más fuerte que tienes? No estoy hablando de salir de la zona de confort. Estoy hablando de reventarla.
Muchas personas tienen miedo al esfuerzo. No han desarrollado nunca la capacidad de sufrimiento. Nadie les ha enseñado que lograr algo cuesta. En ocasiones estás tan lejos de tu objetivo que ni en tus mejores sueños eres capaz de imaginarte de alcanzarlo.
Hay un poder increíble detrás de los pequeños pasos. Una vez que ya estás en marcha te darás cuenta que en vez de dar uno puedes dar dos a la vez y el próximo incluso tres. No vas a llegar del día a la mañana.
- Todo depende de tu motivación interna y de encontrar formas para eliminar la pereza.
- De no pasarte y llegar al otro extremo quemándote con tu sobremotivación.
- Ser consciente que eres capaz y desarrollar la autoconfianza en ti mismo.
Cuando empiezas a esforzarte te darás cuenta que casi no hay límites. Llevo ahora 12 semanas con mi entrenamiento de fitness. Junto con lo que salgo a correr, practico deporte todos los días de la semana. Tengo 2 peques, 2 empresas y un número infinito de proyectos.
Si yo puedo hacerlo, tú también. Mi “truco” para incluir el deporte en la rutina diaria ya lo conoces si has empezado a seguir este blog desde el principio.
Al principio hice ejercicios que me llevaban al agotamiento físico total. No era posible hacer más. Nunca había sudado más en mi vida. Incluso corriendo una maratón a 30 grados no generaba ese chorro de agua.
A día de hoy hago las mismas sesiones 2 o incluso hasta 3 veces seguidas. Sigo las instrucciones de un entrenador virtual. Si él no me hubiera dado la “orden” probablemente nunca se me hubiera ocurrido hacer el doble o el triple de mi supuesto limite físico.
Nunca he estado mejor en mi vida. Sufrir merece la pena si te ayuda alcanzar un nivel de vida más feliz. Te sentirás orgulloso. Pruébalo.
Foto de Fotolia | @lassedesignen






2 Comentarios
No somos capaces de hasta donde puede llegar nuestro cuerpo y nuestra mente. Esto es algo que he ido comprobando conforme me he ido metiendo en nuevos proyectos o retos.
Cuando comienzas algo partes con la sensación de que es realmente complicado compaginarlo todo o que aquello que estás haciendo acabe en buen puerto. Pero con constancia, disciplina y motivación puedes llegar a darte cuenta de algo muy importante: los pequeños pasos del día a día, cuando reflexionas sobre ellos, te hacen ver que tu límite estaba mucho más lejos de donde creías.
Esta para mí es una de las mejores sensaciones que puedo experimentar.
Esa sensación no tiene precio. Lo peligroso es cuando se convierte en adicción.
Saludos!