Junto conmigo hay una chica de 17 años que entrena conmigo el grupo de niños de 9-10 años. Ayer fue un día frustrante porque no fueron demasiado disciplinados. Tuvieron que correr más de una ronda alrededor del campo de fútbol.
Una cosa que me dí cuenta que yo ya sabía pero la chica por falta de experiencia de ser madre no, era esta.
Cuando castigas, hazlo en intervalos de nivel bajo, medio y alto. Los adultos tenemos tendencia a calentarnos poco a poco y cada vez más hasta tal punto que explotamos y se realiza un castigo. Este castigo por parte del niño o la niña se puede considerar injusto porque no está al mismo nivel de “cabreo emocional” que el adulto.
Es mejor hacer pequeños castigos. De esta forma hay una advertencia antes de llegar al castigo máximo y típicamente no llegas a ese punto. Es mejor para tí y para los niños. Al menos eso es mi experiencia.