He tenido diferentes etapas estas últimas dos décadas. He vivido 4 años en Suiza, 5 años en Madrid, 6 años en Alicante y me acabo de mudar a Alemania.
La vida no es sencilla y menos si asumes responsabilidad para algo mucho más grande que tú mismo: tus hijos. Hacerles mudar y alejarlos de sus amigos me duele pero sé que como familia tenemos que darle un giro completo a nuestra vida.
La manera más “sencilla” de hacerlo es con una mudanza. Un nuevo reto profesional para mí y mi mujer, una nueva vivienda, nuevas personas, nuevo clima, etc.
Todo empieza con una decisión. La mejor forma de ejecutarla es de arrancar los puentes que te permitan volver a mitad de camino.
Dejar tu vivienda.
Dejar tu antiguo trabajo.
Dejar tu pareja.
Sigue la lista según tu contexto y situación.
Sé valiente porque en la vida es cuestión de seguir avanzando y no seguir aguantando una situación que ya sabes que no es óptima. Ten el valor de arrancar tus puentes y recorrer nuevos caminos.