Este fin de semana nuestro equipo se enfrenta a un rival mucho más fuerte que nosotros. La derrota es posible y puede que sea aplastante.
Será cuestión de mostrar carácter. De seguir adelante a pesar de todo. De levantar la cabeza y de tomar nota de la posible superioridad. Es perdedor el que no se levanta. El que sigue adelante, hacia futuro no tendrá literalmente nada que perder.