Con la edad, al menos en mi caso, viene una cosa buena. Necesito poca validación social. He dejado hace años de compartir fotos de lo que he corrido en mis tiradas largas de domingo. No necesito decirle a nadie las cosas que hago para recibir admiración a cambio.
Y mi teoría es que para ello necesitas una cosa esencial. Autorespeto. Busco superarme día tras día. Semana tras semana. Mi metro soy yo mismo. Yo decido si hago algo bien o lo hago mal.
He hecho cosas difíciles en mi vida. Lo sé sin que nadie me lo diga. No me aporta que me den palmaditas en la espalda. No me hará moverme más rápido. Sé de lo que soy capaz y de lo que no. Y eso vale mucho. Para mi.
Me respeto. Me crítico. Me siento feliz conmigo mismo. No necesitas más. Tarde o temprano te darás cuenta.