“Estar motivado es importante”. Sí, pero no. Si no estás motivado… ¿Qué haces? ¿Dejas de lado tus objetivos y abandonas? Estar motivado es un lujo y tienes suerte si tienes esa sensación. Veamos los diferentes estados de motivación y cómo reaccionar frente a ellos.
El punto más bajo en el que posiblemente puedes estar. No sacas la fuerza para ponerte con las tareas complicadas y que cuestan esfuerzo en sacarlas adelante. Aquí algunos consejos rápidos para salir de ahí.
No es el punto más bajo pero tampoco sientes demasiada energía en el cuerpo para ponerte a trabajar. Haz esto:
Es complicado saber de antemano en qué punto estás. Si te sientes con ganas de ponerte a trabajar hazlo sin dejarte distraer. Apaga tu móvil y ponte a trabajar. Tomáte tus descansos aunque pienses que no los necesitas. Bebe suficiente, come algo durante tus pausas (pero que no sea porquería).
También existe. Lo malo es pocas veces nos damos cuenta nosotros mismos porque lo confundimos con el punto previo. Si ejercemos demasiado en este estado de ánimo nos quemamos sin darnos cuenta. Es por ello obligarse a hacer pausas aunque uno piense que no las necesite. Es dejar de trabajar después de 8-10 horas aunque te apetezca seguir. Es mejor dejar una tarea con ganas que exprimir tu última gota de energía durante una jornada entera.
Ya sabes. Motivación es un lujo. Tanto si la tienes como te falta tienes que sacar faena todos los días para triunfar. Trátala con cuidado.