No sé si sigues por ahí. Para serte sincero no me importa ya tanto como antes cuando estaba obsesionado con las métricas de mi blog. En esta bitácora ya llevo escribiendo cerca de unos 2 años y no recuerdo la última vez que entré en Google Analytics. Por casualidad vi en Feedly que hay 200 personas suscritas lo que no es nada en comparación con 17.000 que tengo en Marketingguerrilla pero aun así fue una gran sorpresa.
Hace meses alguien dejo un comentario justo en ese otro blog preguntándome por qué seguía escribiendo a diario si había otros bloggers de marketing que publicando mucho menos ya tenían mucho más lectores que yo.
Aunque probablemente nunca llegues a esta entrada si te parece bien te respondo directamente por aquí.
Ser blogger es un estilo de vida. No es un proyecto. Si te hace ganar dinero pues de puta madre. Al final si te fijas bien los que destacan son aquellos que lo hacen por pasión y el resto son “daños colaterales”. No necesitan palmaditas en la espalda pero si las reciben tampoco se quejan. Somos humanos a todo el mundo le sienta bien que le digan cosas bonitas.
Los inicios fueron diferentes pero los últimos años el blogging es algo que hago para mí. Es un hábito, es un medicamento, es un legado, es una necesidad. Cuando ya no la tenga, igual dejaré de escribir.
Foto de Adobe Stock | @Luisa Puiccini