Para mi hija.
Igual lees estas lineas dentro de unos cuantos años cuando ya seas mayor. Recuerda lo que te he dicho ayer durante la cena.
Es mucho peor no ir que ir y fracasar.
Es mejor vivir la ilusión del posible éxito aunque luego el resultado no sea el esperado. Es mejor vivir de ilusión que no vivir. Los fracasos no siempre los podemos evitar pero tenemos control sobre cómo reaccionamos cuando sucedan. Siempre habrá momentos donde estaremos tristes cuando surjan eventos que nos decepcionan. Hasta entonces podemos asumir que todo va ir bien y sentir la alegría del eminente éxito.