Durante mucho tiempo pensaba que la motivación era clave.
Cuando perdí la motivación la cambié por disciplina para seguir adelante.
Durante años fue disciplinado sin tener los resultados esperados.
Fue entonces que me dí cuenta que lo importante no era ni una cosa ni la otra aunque no tenerlos tampoco es una opción: disfrutar del camino.
Es lo único que importa. El resto serán efectos colaterales.