Palmaditas en la espalda. ¿A qué sientan bien de vez en cuando? No te digo que no sea así pero la cuestión es si esa sensación te lleva por un buen camino.
Hay que ser un poco malpensando para ver detrás de una felicitación algo negativo. A veces, lo que ves, no es lo que hay.
Me gusta pensar que prefiero las bofetadas en la cara que las palmaditas en la espalda. En realidad no es así. Cuando las cosas te vayan bien no te olvides que el camino todavía es largo. Esto no es un esprint, sino una maratón. Disfruta el momento, pero no te conformes demasiado con lo conseguido.
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