Algunos se rinden demasiado temprano y otros no encuentran el momento de hacerlo a tiempo. Por culpa de ego y no querer asumir una derrota inevitable.
La lección es valiosa y no hay que subestimar el valor que produce. Es complicado reconocerlo al principio y más si todavía eres joven y te quieres comer el mundo.
Disfruta tus derrotas. Con suerte tendrás muchas para crecer como persona. Con suerte no te hunden porque irás identificando el momento oportuno para asumirlas. Irás creciendo y en un momento dado serás invencible.