Lo estás intentando demasiado. Es la forma de cómo yo resumiría todas las acciones fallidas que alguien puede estar llevando a cabo para conectar, conseguir una colaboración, cerrar un trato o cualquier otra cosa que requiera confianza por la otra parte.
Existe una zona de confort natural a la hora mantener distancias con personas que no conocemos todavía muy bien. Estas existen tanto de forma presencial como de forma virtual. La comunicación puede ser violenta en este sentido porque rompe muchas de las barreras que consideramos privadas.
Tener un contacto de una persona no significa poder utilizarlo. Si he logrado el número de teléfono de alguien puede ser percibido como molesto recibir una llamada de alguien que no conozca de absolutamente nada. Lo ideal es tener un contacto común que os pueda llegar a poner en contacto. En ningún caso Whatsapp o el chat directo de Facebook son los canales adecuados. No te puedes imaginar la cantidad de personas que lo perciben como altamente molesto y agresivo recibir mensajes por estás vías porque tienen la aplicación instalada en el móvil y siempre aparecen como en línea.
La forma menos directa es la del contacto por e-mail. Aquí es recomendable utilizar los canales deseados de la otra persona. Si tiene un blog, puede ser el formulario de contacto. Si sois contactos en LinkedIn sería el uso de la mensajería interna. En caso de dudas no hagas uso del e-mail. Muchos usuarios de LinkedIn no son conscientes que sus contactos tienen acceso a su correo por lo que lo pueden considerar como una sorpresa desagradable.
Cuando haces un primer contacto tienes que respetar los plazos. No envíes un email y 24 horas más tarde lanzas un tuit con mención porque no has recibido todavía una respuesta. Ten paciencia. En ocasiones no vas a tener respuesta. Tendrás que tener paciencia. A partir de los 10 días es razonable hacer segumiento.
No nos fiamos en general de las personas que son demasiado simpáticas sobre todo si parece forzado. Hay personas que lo llevan dentro de forma natural y otras que tienen que esforzarse para dar esa sensación. No me preguntes constantemente cómo estoy si nos somos pareja o amigos íntimos.
Si no tienes nada interesante que contar no lo intentes. Debes aportar valor sin pedir nada a cambio pero no te pases. En cuando más te esfuerzas, menos caso te harán porque más desconfianza generarás.
Resumiendo: no lo intentes demasiado. La confianza no es algo que se pueda forzar. Requiere su tiempo y requiere sentir las mismas vibraciones. En ocasiones no están.
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