No debería ser tan complicado en realidad. Decir lo que quieres. Muchos tienen miedo de herir los sentimientos de los demás y prefieren por lo tanto no expresarse.
Ayer tuve una llamada telefónica donde alguien me quiso invitar a una reunión con su jefe. Al principio no tenía claro de lo que iba hasta que me dí cuenta que me querían vender algo.