Cuando eres padre seguramente has tenido ya alguna vez esa sensación de orgullo al ver tu hijo o hija hacer o lograr algo. Se te ponen los pelos de punta y te saltan las lágrimas a los ojos.
Esa sensación es algo que buscas replicar. Quieres tener una y otra vez esa sensación.
Puede que eso sea el principal problema de muchos padres. Buscan ese estimulo y presionan a sus hijos para que se conviertan en algo que igual ellos no quieren.
¿Cómo lo justificas? ¿Es realmente algo que haces por su bien o por el tuyo?