Van de la mano. Son dos caras de la misma moneda.
Si tiras una moneda suficientes veces te va a salir la cara que te hará perder.
Perder no es definitivo sino un punto de medición pasajero. Igual que ganar por cierto.
Aceptar su existencia y ser consciente que progreso funciona de esta forma te hará dormir más tranquilo.