El ser humano está programado para crecer. Dentro de nuestra ADN hay algo que nos empuja para buscar algo más allá. Crecimiento pasa por dolor y sufrimiento. Hay otra parte dentro de nuestro cerebro que nos quiere proteger de esa parte.
Cuando eres capaz de superar esas barreras pasas inevitablemente por una fase de sufrimiento. Esto puede manifestarse a través de rupturas personales, cambios de trabajo, mudanzas, etc. Todo conlleva pequeñas y grandes heridas pero debes entender una cosa.
El paciente (tú) necesitaba esa intervención de forma urgente. No había otra posible intervención que pasar por el quirófano. Superada esa fase todo va hacia mejor. Los momentos felices brillan más intensos porque vienes de un sitio oscuro.
Sufrimiento y felicidad van de la mano. No puedes tener una cosa sin pasar por la otra.
Foto de Adobe Stock | @ifeelstock